Valoración del sistema autonómico: la peculiaridad de Navarra y el País Vasco

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El correlato de la notable pérdida de apoyo de los ciudadanos españoles al actual modelo autonómico es el vuelco que se observa en la valoración de lo que ha supuesto para España la creación y desarrollo de las comunidades autónomas. A lo largo de los años noventa y los primeros del 2000, el porcentaje de españoles que consideraban más bien positivo este proceso se mantuvo constante y por encima del 65%, mientras que los que lo valoraban como más bien negativo se situaban también sin apenas variaciones en torno al 15% (gráfico 1). Este alto grado de aprobación se quiebra bruscamente en 2010, ya que la visión positiva desciende del 50% y la negativa casi se duplica (47,9% y 26,4%, respectivamente). En 2012, esta evolución se intensifica hasta el punto de que el porcentaje de quienes tienen una opinión positiva (39,9%) supera en menos de tres puntos al de los que tienen una opinión negativa (37,1%).

Gráfico 1 – “¿Cree Ud. que, en general, la creación y desarrollo de las comunidades autónomas ha sido para España algo más bien positivo o más bien negativo?”. En porcentaje. 1994-2012 

Informe España 2014 - Fundación Encuentro

Nota: Se omiten las categorías de no respuesta. (*) La formulación de la pregunta se hizo en términos de “cosa buena” o “cosa mala”.

Fuente: Elaboración Fundación Encuentro a partir de CIS (1994): Estudio 2.118: Barómetro; CIS (1996): Estudio 2.211: Barómetro; CIS (1998): Estudio 2.286: Instituciones y autonomías I; CIS (2002): Estudio 2.455: Instituciones y autonomías II; CIS (2005): Estudio 2.610: Barómetro autonómico; CIS (2010): Estudio 2.829: Barómetro autonómico II; y CIS (2012): Estudio 2.956: Barómetro autonómico III.

Los datos correspondientes a 1994, en medio de otra profunda crisis económica, aunque de menor intensidad y duración que la actual, parecen poner de manifiesto que existe una relación entre períodos de crisis económica y empeoramiento de la valoración del modelo autonómico. Pero la diferencia de porcentaje entre 1994 y 2012 en la visión positiva (52% frente a 39,9%) y, sobre todo, en la visión negativa (19% y 37,1%) parece indicar la relevancia de otros factores adicionales para explicar este profundo deterioro de la legitimación social del modelo autonómico. El protagonismo del proceso soberanista catalán y de los casos de corrupción con notable impacto mediático en algunas comunidades autónomas pueden haber influido en este hecho.

La desagregación de este indicador por comunidades autónomas permite apreciar algunas diferencias significativas entre territorios en la evolución de la valoración del proceso autonómico (gráfico 2). En 2012, Navarra y País Vasco se convirtieron en las únicas comunidades autónomas donde el porcentaje de ciudadanos que consideraba positiva la creación y el desarrollo de las autonomías superaba el 50%. Tras Aragón, son las autonomías en las que la valoración positiva se había reducido en menor medida (en torno a veinte puntos, casi diez menos que la media nacional). La mejora de su posición relativa contrasta con lo ocurrido en Cataluña: la reducción de 35 puntos porcentuales de los que tienen una opinión positiva hace que descienda desde la tercera posición en 2005 a la octava en 2012.

Gráfico 2 – “¿Cree Ud. que, en general, la creación y desarrollo de las comunidades autónomas ha sido para España algo más bien positivo o más bien negativo?”. Por comunidades autónomas. En porcentaje. 2005-2012 

Informe España 2014 - Fundación Encuentro

Nota: Se omiten las categorías de no respuesta.
Fuente: Elaboración Fundación Encuentro a partir de CIS (2005): Estudio 2.610: Barómetro autonómico; y CIS (2012): Estudio 2.956: Barómetro autonómico III.

El pronunciado descenso del porcentaje de Cataluña es superado, sin embargo, por el registrado en Murcia (41 puntos) y en Castilla-La Mancha (36) y se halla muy próximo al de Castilla y León (35), Extremadura (35) y Madrid (31) –territorios en los que ha aumentado considerablemente el apoyo a la alternativa “un Estado con un único Gobierno central sin autonomías”, como se ha comentado–. También aquí la diferencia entre Andalucía y Extremadura es significativa, debido fundamentalmente a que la reducción del porcentaje de quienes tienen una valoración positiva en Andalucía (21 puntos) es mucho menor que en el caso extremeño. De este modo, la comunidad andaluza pasa del undécimo puesto en 2005 al quinto en 2012 en la clasificación de valoración del modelo autonómico; frente a ello, Extremadura pasa del primer puesto al cuarto.