La práctica deportiva presenta variaciones notables en función del grupo sociodemográfico de pertenencia.
El sexo introduce un rasgo característico de la estructura social del sistema deportivo español que ya apareció en la primera encuesta deportiva realizada por el Centro de Investigaciones Sociológicas en 1980. Nos referimos a la existencia de una notable diferencia entre la práctica deportiva masculina y femenina, que en la encuesta de 2010 alcanza el 49% entre los hombres y el 31% entre las mujeres.