El nivel de educación superior es un indicador de competitividad. España, gracias a su sistema universitario, ha mejorado en los últimos años de una forma significativa en este indicador. Como puede observarse en el gráfico 3, mientras que en la cohorte de 55 a 64 años la tasa de población con estudios universitarios en España es 1,3 puntos inferior a la del conjunto de la UE-27, en la cohorte de 25 a 34 años nuestro país supera en 6,1 puntos la media europea.