Notables diferencias en la práctica deportiva

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La práctica deportiva presenta variaciones notables en función del grupo sociodemográfico de pertenencia.

El sexo introduce un rasgo característico de la estructura social del sistema deportivo español que ya apareció en la primera encuesta deportiva realizada por el Centro de Investigaciones Sociológicas en 1980. Nos referimos a la existencia de una notable diferencia entre la práctica deportiva masculina y femenina, que en la encuesta de 2010 alcanza el 49% entre los hombres y el 31% entre las mujeres.

Gráfico 5 – Personas que practican al menos un deporte. En porcentaje respecto al total de cada grupo. 2010

PII-G05

Fuente: Elaboración Fundación Encuentro a partir de CIS (2010): Estudio 2.833. Hábitos deportivos en España (IV).

Por lo que se refiere a la edad, se constata el progresivo acercamiento entre las tasas de práctica deportiva de los diferentes grupos respecto a la encuesta de 2005. Este acercamiento, no obstante, es más acusado entre los mayores de 25 años, ya que el porcentaje de práctica de los más jóvenes (15 a 17 años), y el del grupo que le sigue (18 a 24 años) son del 64% y del 58%, respectivamente, muy similares a los registrados cinco años antes. Sin embargo, las tasas de práctica del grupo de 25-34 años (54%) y del grupo de 55-64 años (30%) son 6 y 8 puntos superiores a las obtenidas en la encuesta de 2005.

Como puede apreciarse con facilidad al visualizar el gráfico 5, la edad es probablemente la variable con mayor relación lineal con la práctica deportiva, si bien se trata de una relación de carácter negativo, ya que a medida que aumenta la edad disminuye la práctica deportiva. Así, mientras la práctica deportiva se sitúa en el 64% entre los jóvenes de 15 a 17 años, entre los mayores de 64 años alcanza un 19%. Aunque este último porcentaje podría parecer muy reducido, debe tenerse en cuenta que en el grupo de las personas mayores de 64 años es donde se ha registrado un mayor incremento de la práctica deportiva en los últimos años.

El nivel de estudios es otra variable que diferencia de manera significativa a la población. Así lo pone de manifiesto el hecho de que la tasa de práctica deportiva entre la población con estudios universitarios sea cinco veces superior a la de las personas sin estudios: 59% y 11%, respectivamente. El grupo más amplio de población, constituido por el que sólo tiene estudios primarios, tiene una tasa de práctica deportiva del 33%, claramente inferior al 40% de la media nacional. Por otra parte, el segundo grupo más numeroso de población, constituido por las personas que tienen estudios secundarios, Formación Profesional o estudios universitarios de grado medio –el 36% de la población encuestada–, ofrece unas tasas de práctica que oscilan entre el 46% de las que tienen estudios universitarios de grado medio y el 49% de los que tienen Formación Profesional.

Parecida estratificación cabe encontrar entre la población cuando es diferenciada según su estatus socioeconómico. Esta condición separa claramente las tasas de práctica deportiva del grupo de estatus más alto (clase alta y media alta), con el 56%, de las que presentan los obreros no cualificados, sólo el 30%. De hecho, sólo el primer grupo, junto con las nuevas clases medias (46%), tienen porcentajes superiores a la media nacional, en tanto que las viejas clases medias se sitúan en el 32% y los obreros cualificados en el 36%. Este último grupo y los obreros no cualificados se sitúan por debajo de la media nacional.

El tamaño del municipio de residencia es, de las cinco variables, la que ofrece resultados menos diferenciados. Si exceptuamos los municipios pequeños –los de menos de 2.000 habitantes, en los que reside aproximadamente el 7% de la población–, con una tasa de práctica deportiva del 34%, en el resto de los municipios dicha tasa oscila alrededor de la media nacional. En los municipios comprendidos entre 2.000 y 10.000 habitantes (en los que vive alrededor del 15% de la población nacional), la tasa de práctica deportiva asciende al 37%, sólo tres puntos por debajo de la media nacional. Respecto a los municipios más poblados, los que tienen más de un millón de habitantes (donde reside cerca del 10% de la población, esto es, Madrid y Barcelona), la tasa de práctica deportiva, aun siendo la más elevada, el 44%, sólo se encuentra cuatro puntos por encima de la media nacional. En el resto de los municipios, los comprendidos entre los 10.000 y el millón de habitantes (en los que vive un poco menos del 70% de la población), practican deporte el 39% (en los municipios de 10.001 a 50.000 habitantes) y el 43% (en los municipios de 50.001 a 100.000 habitantes). Los que tienen entre 100.001 y 400.000 habitantes y entre 400.001 y un millón de habitantes se sitúan, respectivamente, en el 40% y el 42%.

Quizás sea ésta la referencia estadística más contundente que pone de manifiesto que, en la actualidad, el conjunto de la población española, tanto la rural como la semiurbana, la urbana y la metropolitana, ha alcanzado parecidos niveles de práctica deportiva, lo que es una manifestación clara de que se trata de una sociedad ampliamente deportivizada en su significado sociológico más amplio y riguroso.