Cambios en la distribución del patrimonio de las familias

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La distribución del patrimonio de las familias cambió sensiblemente en el período 2005-2008. En 2008, un 98,3% de los hogares declaró poseer algún tipo de activo real o financiero, frente al 99% de 2005. Los activos reales (vivienda, otras propiedades inmobiliarias, negocios por cuenta propia, joyas, obras de arte y antigüedades) suponían en 2008 el 89,1% de los activos totales y los activos financieros, el 10,9%. ¿Cuál era la composición de los activos reales por su especie? La vivienda principal representaba el 66,2% del conjunto de activos reales de las familias españolas en 2005, disminuyendo al 61,4% en 2008 (tabla 4). La vivienda principal en propiedad, un elemento crucial de la experiencia española de la crisis económica internacional, ya no supone el 58,9% del total de los activos de las familias como sucedía en 2005, pues en 2008 había descendido 4,2 puntos, hasta situarse en el 54,7%. Alternativamente, otros inmuebles cobraron mayor importancia en los activos familiares: el 21,2% de 2005 aumentó casi cuatro puntos hasta suponer el 24,8% en 2008.

Tabla 4 – Evolución de la distribución del valor de los activos reales de los hogares por tipo de activo y percentil de renta. En porcentaje. 2005-2008

Vivienda principal
Otras Propiedades inmobiliarias
Negocios por trabajo por cuenta propia
Joyas, obras de arte, antigüedades
Activos reales como porcentaje de los activos totales
EFF 2005
EFF 2008
EFF 2005
EFF 2008
EFF 2005
EFF 2008
EFF 2005
EFF 2008
EFF 2005
EFF 2005
Menor de 20
79,4
84,3
18,7
14,5
1,5
1,0
0,4
0,2
91,8
92,3
Entre 20 y 40
79,2
72,4
16,4
22,2
4,1
5,1
0,3
0,3
94,4
93,3
Entre 40 y 60
75,7
69,5
19,1
22,5
4,9
7,7
0,4
0,3
91,9
92,8
Entre 60 y 80
69,5
62,7
23,6
29,3
6,5
7,7
0,4
0,4
90,7
89,8
Entre 80 y 90
61,1
63,4
25,4
26,6
13,0
9,4
0,5
0,6
88,5
87,8
Entre 90 y 100
48,8
42,3
31,8
37,3
18,3
19,5
1,1
0,9
83,0
84,6
Total
66,2
61,4
23,8
27,8
9,4
10,3
0,6
0,5
89,0
89,1

Fuente: Banco de España (2010): “EFF2008: métodos, resultados y cambios desde 2005“, en Boletín económico, diciembre, p. 30-64.

La distribución de los activos reales de los hogares ha variado de distinto modo en los diferentes estratos sociales según la renta. El grupo de percentil menor de 20 tiene una composición de activos reales muy distinta al resto. En todos, excepto en los del percentil entre 80 y 90, el peso porcentual de la vivienda principal disminuye en el conjunto de sus activos reales. Para el percentil entre 20 y 40, la vivienda principal pasa del 79,2% de sus activos reales en 2005 al 72,4% en 2008; los del percentil entre 40 y 60, del 75,7% al 69,5%. En el superior, entre 90 y 100, la vivienda principal tenía un peso del 48,8% de los activos reales en 2005 y pasó al 42,3% en 2008. En cambio, en el percentil inferior a 20 era del 79,4% en 2005 y creció hasta el 84,3% en 2008.

Mientras que para el percentil inferior la vivienda principal aumentaba su peso en el conjunto de los activos reales, las otras propiedades inmobiliarias lo reducían en 4,2 puntos porcentuales, el porcentaje de los ligados a negocios por trabajo por cuenta propia disminuía un tercio y el de joyas, obras de arte y antigüedades se reducía a la mitad. En el siguiente percentil, entre 20 y 40, la realidad es de nuevo inversa: aumenta el peso de las otras propiedades (del 16,4% al 22,2%), el de los activos reales de negocios (del 4,1% al 5,1%) y permanece igual el valor de las joyas, las obras de arte y las antigüedades. La tendencia es similar en el resto de la escala social, a excepción de lo ocurrido con las joyas, obras de arte y antigüedades. Las explicaciones pueden ser varias: que el percentil de menos de 20 haya tenido que desprenderse de segundas viviendas y haya vendido terrenos; que el valor de sus negocios se haya reducido drásticamente ese tercio al quedarse sencillamente sin ellos y, sin duda, se habrán desprendido de los objetos de lujo. En todo caso, muestra una acentuada presión financiera sobre los hogares del percentil inferior de la renta.

El patrimonio de activos de cada familia se considera devaluado por la mayoría de éstas debido a que –sin estimar la inflación– calculan que la vivienda principal que poseen redujo su valor mediano en un 6,9% desde 2005 a 2008. Este dato contrasta con el aumento del 7,1% del valor mediano del grupo de otras propiedades inmobiliarias.